Archivo mensual: febrero 2009

La comunicación y la gente en el conflicto del Gobierno con el campo

La comunicación y la gente en el conflicto del Gobierno con el campo.

Damián Fernández Pedemonte

marzo de 2008

Se me pide una lectura comunicacional del conflicto entre el Gobierno y los productores rurales y el pedido me alegra. Sinceramente creo que en torno a los grupos de mails, los blogs, los comentarios en las ediciones digitales de los diarios, entre otros foros, se dan hoy los debates de verdadero interés en nuestro país (mucho más que en las aulas o que en los órganos deliberativos de los gobiernos): interés en el tema, en las personas que participan y en la escucha de la palabra ajena. Pero el asunto es demasiado extenso para el tiempo y la información de que dispongo sin quiero opinar “durante” el conflicto y no convertirme, como tantos intelectuales, en profeta a posteriori. Me limitaré a comentar, entonces, el evento comunicacional del discurso de la Presidenta del martes.

Una lectura como la que se me pide da por supuesto que un conflicto público es algo que siempre está en directa relación con la comunicación. Junto a los hechos, tanto en el comienzo, como en el nudo y el desenlace del conflicto, hay palabras, gestos: actos de comunicación.

En esta oportunidad yo creo que el discurso de la presidenta Cristina Kichner del martes     actuó como un precipitado del conflicto, ya que lo transformó de un problema sectorial -el campo que protesta por un nuevo aumento de las retenciones- en un problema de la sociedad con su gobierno. Efectivamente, el discurso logró que volviera a salir a la calle, multitudinaria y autocombocada, la “gente”, ese actor político, temible por incontrolable, que nunca se había hecho sentir de manera tan condunte en la era K (Bloomberg sólo reunió “gente” –y mucha menos- de la Capital).

CK provocó esta expansión del conflicto debido a una estrategia de comunicación muy desacertada: definir un enemigo equivocado. El enemigo creado por su discurso fue la oligarquía ganadera (un enemigo del primer peronismo, como le llama Sidicaro al peronismo del Perón de los años cuarenta). No es que no siga existiendo, sino que no representa al protagonista de la huelga (“Lock out”, como le gusta decir al Ministro de Economía), que es mucho más complejo e incluye a los chacareros y pequeños productores con estrechos márgenes de ganancia, a los habitantes de los pequeños pueblos del interior del país y a los trabajadores rurales que sobreviven gracias al campo.

La creación del enemigo, la insistencia en la metáfora de confrontación con las corporaciones instalada por su marido, conduce inevitablemente a la toma de posición de la audiencia  respecto de los términos usados por CK para encuadrar el conflicto. Y “la gente” tomo posición por el campo.Tanto más cuanto el enemigo creado fue ideológico y no generó cohesión de nadie en contra de él. Salvo de los piqueteros mandados a la plaza de mayo, que desde el punto de vista comunicacional sólo sirvieron de revulsivo en “la gente”. (Beatriz Sarlo realiza hoy en La Nación una caracterización de la irrupción violenta -en palabras y acciones- de D’ Elía, en términos de provocación, en mi opinión incuestionable desde un punto de vista progresista).

Todo fue ideológico –teórico, poco realista- en el discurso, desde la alusión inicial al golpe del 76 –que instaló el tema del derrocamiento, evocado inmediatamente después por los cacerolazos- hasta la amenaza final de que no iba aceptar extorsiones –con la que voló el puente de entendimiento que se espera del Gobierno y no de los que realizan la protesta, que no saben a quién dirigirse. Mucha gente que nada tiene que ver con el campo seguramente colocó en el cacerolazo su protesta por el autoritarismo sellado en el discurso  de CK.  Morales Solá y Lanata, desde La Nación y Crítica realizan lecturas muy similares del sentido de repulsa a la soberbia, de esa protesta.

Desde el punto de vista comunicacional, entonces, el error, para mi, se explica en estos términos: Los K encuadran su discurso en un marco ideológico que no es el de “la gente”. No creo que haya una despolitización de la ciudadanía argentina: las continuas marchas contra la violencia, las asambleas en Gualeguaychú, y lo de ayer y el martes dictan lo contrario, lo que hay es una movilización de “la gente”, que sigue agrupamientos y reagrupamientos –issue by issue-muy distintos a los que los gobernantes tienen en la cabeza.

Una lectura comunicacional de las cuestiones públicas no puede dejar de considerar a los medios como actores políticos. Hubo alineamientos diversos: La Nación y Crítica, ya citados, fueron los más duros con el Gobierno, desde perspectivas ideológicas alejadas entre sí. El Grupo Clarín, reticente a mostrar la amplitud de la protesta, tanto en las imágenes en directo de TN con los comentarios de Silvestre como, peor aún, en el diario Clarín que escamotea hasta la palabra “cacerolazo”. Página 12, obviamente con el mismo framing del gobierno, ilustra sus notas con fotos de estancieros y estancieras copetudos. La novedad: el uso de los nuevos medios por parte de “la gente” que se convoca con cadenas de SMS, que envía a los medios convencionales imágenes y audio de los cacerolazos capturadas con celulares, que hace estallar la blogosfera con comentarios sobre la cobertura de las protestas por parte de los medios convencionales. Hasta en esto, “la gente” en otra longitud de onda que el Gobierno.

 

(Lo posteo también en comprensiondicursiva.blogspot.com, por si alguien quiere comentar)

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Negociación y el tratamiento de la opinión pública – Conflicto campo y Gobierno 2008

Por: Marina Kempny

Aprovechando la introducción de algunos australinos al tema, comento un par de dudas/inquietudes que tengo. No me voy a referir al conflicto en sí, porque daría para charla no de café sino de cervezas acaloradas con amigos, que después de cuestionarse si el aumento o las retenciones móviles mismas están bien (pero men pasen plan de gobierno), o discutir casi a las trompadas si piquete no moyano chau exportaciones me quedo sin leche, carne y mila de soja en el super pero no te das cuenta de que el tema es más allá, olvidarían los “imbécil” y agotarían el tema con una sonrisa amiga y unas copas más.

 

Sí me interesa saber, en cambio, si para las entidades/instituciones involucradas en el tema  se trata o no de una crisis en el espacio público. Porque de ser afirmativa la respuesta, entonces sería muy bueno preguntarnos sobre la cobertura “mediática” de la negociación y sobre la estrategia de comunicación llevada adelante por los “negociantes” en el proceso. Porque al ser el espacio público el involucrado, entonces las comunicaciones no deberían ser unidireccionales (gobierno-campo | campo-gobierno) sino que los que tenemos que tener pleno dominio informativo del asunto somos todos nosotros, los ciudadanos argentinos en este caso.

 

Entonces me vienen a la mente algunas cuestiones, como por ejemplo: “el papel de los medios de comunicación en procesos negociadores”, “cómo usar la mediación para resolver conflictos en las organizaciones”. Estos días me dediqué a googlear frases como éstas, pero no encontré mucho, salvo un texto que les adjuntaré en el próximo Café.. También le presté especial atención a la cobertura del conflicto agropecuario, pero confieso que fue a base de La Nación y de alguna que otra radio. Por eso invito a quienes tienen consultoras de comunicación, y/o a quienes laburan en el tema (bienvenidos los pinches de oficina con buenos análisis también) para que envíen sus pareceres o los de algún líder de opinión al cual hayan tenido acceso.

 

Yo por mi parte voy a consultar a un par de profesores y a amigos de épocas prenseras. Si tengo éxito, prometo las conclusiones por Australinos. Mientras tanto, mando un par de pensamientos que me surgieron estos días.

 

El tema empezó a interesarme, desde el punto de vista “comunicacional”, la semana pasada. El mediodía del martes estaba en un bar de mala muerte, ojeando Clarín, y me encontré con un aviso (o una publinota, perdon mi ignorancia) de AAPRESID. Se trataba de una carta a la señora presidenta Cristina F de K, que comunicaba su desacuerdo con la política oficial del Gobierno en relación a las retenciones móviles, y el por qué para AAPRESID era un desatino la medida. El documento iba firmado por Jorge Romagnoli, presidente de la institución.

 

Me pareció algo para no pasar por alto. Por qué? Fue en Clarín que lo vi, un medio cuyos lectores es más probable que tengan una opinión más pro al Gobierno en este tema que a los productores (muy bien por AAPRESID). No volví a encontrar avisos semejantes por parte de otras entidades e incluso empresas productoras en los días siguientes. La Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria y Coninagro emitieron su opinión oficial recién a 11 días (el 23 de marzo) de iniciado un paro de protesta y cortes de ruta que involucran a toda la sociedad argentina. Antes o después, más tarde que temprano, en ambos casos hablan sobre lo mal que está la medida pero no especifican las razones que tienen para opinar/reaccionar así… o al menos no brindan el detalle que gente como yo necesita para entender mejor la situación agropecuaria.

 

Fue entonces que empecé a preguntarme por la estrategia de comunicación conveniente para uno y otro “bando” (gobierno y campo). Por ejemplo, por qué el Gobierno no comunica un plan detallado de cómo y con qué destino manejará los fondos recaudados a partir de las retenciones móviles a los productores agropecuarios, o cuál es su política para este año y/o a largo plazo en lo que respecta al campo, etc. Sería tanto más fácil convencer a la gente así (claro que si no lo tienen es otro tema, y claro que quizás la cuestión es más complicada de lo que yo creo ). Las cuatro entidades acusan al gobierno de carecer de vision política con esta medida porque, afirman, no imaginó la reaccion “genuina” (no sabemos qué tanto) del campo. Pero podríamos decir mejor que la visión política no deja de estar por eso sino desde el momento que no hay plan sólido que sostenga la medida, o desde que ese plan sólido no se comunica debidamente. Y podríamos decir que éste es un punto débil, que sin embargo tapa mediante la confirmación constante de los prejuicios de la opinión publica. Estuve buscando en el blog de Rey Lennon y encontré esto, entre otras cosas:

“La opinión publica busca la confirmación de sus prejuicios. Si percibe que la empresa no se está comportando adecuadamente, que tal o cual cuestion es una cuestión negativa, de alguna manera va a buscar aquellos medios de comunicación, aquellos líderes de opinión que le confirmen sus propios prejuicios, más allá de la investigación que compruebe lo contrario”

 

Creo que el Gobierno, fiel a su actuar mediático desde que arribó nuestro amigo K al poder, aventaja al campo en el uso de los medios. Mediante “media verdades” y tambien mediante desautorizaciones del discurso ajeno e incluso desviaciones del punto principal (por ejemplo: ahora al vicepresidente de la Asociación Rural o una de esas entidades se le abrirá una causa por discriminar… tuvo el tupé de decir que este piquete se diferenciaba de los otros por el color de piel de los protestantes) el Gobierno parecería llevar la delantera en la carrera por ganarse la opinión pública. Porque en definitiva, si concluimos que es el espacio público el que está en crisis y no una entidad independiente en su relación con otra, de eso se trata: de ganarse la opinión pública. Y convengamos que en el uso de los medios, los K son especialistas.

 

En cuanto a la estrategia del campo, un par de inquietudes (que no son las de un gurú/mentor/formador de opinión):

Si está bien o mal el piquete no lo sé. En cambio aplaudo la iniciativa ¿oficial? de que Moyano y los camioneros salgan en su contra… entonces el centro es el piquete mismo (esta bien, esta mal, por qué el camionero puede ser piquetero y el que maneja una chata no, represión no represión, un acalorado Alberto “no nos van a correr con piquetes”, etc).

Entiendo que el piquete puede significar para el campo una llamada a la acción por parte del Gobierno. Pero si, en boca del conocido Rey Lennon, la modalidad callejera de protesta es una estrategia para convertirse en evento mediático, entonces podemos empezaR a dudar sobre la conveniencia de los cortes… aunque desde otra perspectiva. Según el mismo profesor, y haciendo alusión a otro tema, “la Intensidad de la respuesta no depende de la intensidad de la crisis, sino de la intensidad de la comunicación de la empresa”. ¿Le faltará entonces al campo un poco de intensidad? O debería dirigir su intensidad hacia otro lado?

 

El punto es, la estrategia mediática K lejos está del evento mediático menemista; entonces por qué no atacar con las mismas armas? Con los mismos medios? Estamos hablando del espacio público, y para hablarle a la gente el canal de comunicación son los medios y no el piquete… y en plena política K, el canal es la forma de comunicar que tienen los K y no la modalidad que tenía Menem. Ok con el paro, ok que lo use para llamar a la acción al Gobierno; pero con información, buena información, completa información, deberían llamar a la acción a la gente. Si decidís hacer paro, que a corto o mediano plazo involucrará la vida de las personas, entonces complementá con buena infomación que apoye la convicción por la cual “parás”, entonces ganate la opinión publica y no más enemigos de los que ya tenés.

 

¿Por qué la información más completa o “esclarecedora” del tema la escuché en un programa de tv, por America, un domingo de Pascua? Y si es un tema de cobertura de medios, entonces por qué elegir como noticia para venderles un piquete y no buena información? Por qué en la ruta pasan a la gente volantes con info que justifica el corte y no publican en los medios datos numéricos, info detallada, gráficos, porcentajes que apoyen sus declaraciones, que nos expliquen un poco mejor las cosas a nosotros que no entendemos? Por qué no desautorizar al oponente? Por qué no atacar su punto débil y si tiene que desviarse el tema que no sea hacia el corte de ruta sino hacia la ausencia de un plan ganadero o como se llame para sostener la política propuesta? Por qué no exigirle números y estrategia al Gobierno? Y en contrapartida comunicar los propios números y estrategia?? Y que se evidencie la falta de un plan sustentable? Quizas el punto no está en convencer a la gente sobre si el aumento en las retenciones está bien o mal sino en convencerla de que Cristina y sus amigos quieren irse de shopping con esa plata, hasta que se demuestre lo contrario. Todo bien con el discurso de Pedro que se levanta todos los días antes que el sol para labrar la tierra, o del campito que nos hace respirar Patria. Todo bien con el discurso de que esto no es retención sino confiscación. Pero recordemos que al argentino sólo le importan dos cosas: que le toquen el bolsillo propio (mientras tanto, lo que le pase al vecino no le importa aunque se trate de la hormiga y no de la cigarra) y que el otro se enriquezca mientras uno no.

 

Bueno, muchas palabras quizas. Errores en mis planteos? Quien saque esta conclusión después de este café, me encanta! Escriba! Yo al menos estoy en busqueda de respuestas, de estas ideas parto, a ver qué encontramos!

 

Buena semana para todos y un recomendado para ponerle buena onda a las tardes laborales y a los cortes de ruta, después de estos relajados días: Chick Habit, de April March (está también en el soundtrack de Tarantino’s Death Proof…)

 

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Media verdades

A continuación unos renglones que levanté del blog de Federico Rey Lenon. Algunos revivirán viejas clases de Discurso, otros concluirán que es lo que “leen” en cada nota del diario, en cada comunicación K, en alguna que otra inteligente campaña de marketing, en la vida diaria…. en todos los casos: muchas media-verdades y conclusiones generalizadas que no siempre hacen justicia al todo, pero bienvenidas si sirven al propósito que cada uno persigue. Tampoco se pretende enviar a alguien al infierno o al limbo de Dante! De hecho, si bien me indigna, aplaudo al Gobierno, por ejemplo, en su estrategia de comunicacion de media verdades (o mediaS verdades?? porque de ser así,  entonces ya no aplaudo más).
 

La mentira en las relaciones públicas

jueves, agosto 23, 2007
Ayer, ya pasadas las 20 horas, luego de un día agotador asistí a una nueva jornada del Programa de Comunicación Institucional que dirijo en la UCA. Al cierre de una excelente mesa redonda en la que participaron tres enormes DirComs argentinos (Enrique Federico de Daimler-Chrysler; Gustavo Pedace de Camuzzi Gas y Javier Bartoli Piñero de Microsoft) se me ocurrió una manera lingüística de explicar aquello de las medias verdades en las relaciones públicas. Intentaré reproducir lo que dije en un rapto de lucidez inusitado:
Lacan sostenía que el lenguaje humano era pura metáfora y metonimia; es decir por un lado eufemismos y por el otro describir el todo por una de sus partes. Cuando incluimos una “media verdad” en nuestro discurso institucional estamos dentro de los cánones de la metonimia. Es decir, describimos la Verdad en cuestión por una de sus partes. Ahora bien, el límite lingüístico (extendible al plano ético) para el uso de estas “media verdades” está dado cuando esa parte ya no hace referencia o no describe adecuadamente al todo.
Era algo así, creo.

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Periodismo Ciudadano

 
Yo, periodista

La Nacion

En EE.UU. se habla de citizen journalism, grassroots y do-it yourself; de México a Ushuaia, y en España, de “periodismo participativo o ciudadano”; como fuere, el movimiento no para de crecer
 
Hace unos días me contactó, vía e-mail, Jennifer Woodard Maderazo, la editora asociada del blog MediaShift -especializado en Nuevos Medios-, perteneciente a la cadena televisiva estatal estadounidense PBS.
Jennifer me comentó que estaba trabajando en una nota sobre el periodismo ciudadano en español , que le habían hablado de Igooh, y que quería hacerme algunas preguntas para su artículo. Le dije que encantado las respondería, y le conté que no sólo estaba al tanto de PBS y de MediaShift, sino que además conocía personalmente a Mark Glaser, editor y host del blog, con quien nos habíamos reunido en las mismas oficinas de PBS, en San Francisco, en julio del año pasado.
Apenas si había transcurrido una media hora cuando recibí otro mail de Jennifer con diez preguntas, una mejor que otra, todas en un perfecto español.
El artículo, que terminó a los pocos días y tuvo la amabilidad de enviármelo (cosa que no siempre ocurre), puede leerse en su versión original en inglés ( Citizen Journalism Spreads in Spanish-Speaking World ) o, si se prefiere, existe también una reseña en español que publicó Paula Gonzalo en PeriodismoCiudadano.com .
Ahí, en las páginas digitales de PeriodismoCiudadano.com, me encontré con un breve artículo titulado “Periodismo ciudadano en la escuela” , cuyo título me cautivó de inmediato, y en el que se lee: “La cadena de televisión estadounidense PBS ofrece un material para trabajar el concepto de periodismo ciudadano en la escuela. Entre los recursos educativos se encuentran el siguiente video acompañado de su transcripción , así como documentos para debatir con los estudiantes su experiencia como usuarios de medios de comunicación y pilares de la cultura democrática como son la libertad de expresión y la acción ciudadana”.
En los Estados Unidos no hay televisión pública según el modelo europeo, pero la PBS supera en calidad de servicio público a muchas de ellas. La PBS es conocida por su excelente trabajo educativo y su carácter independiente, pues sobrevive fundamentalmente de las aportaciones de particulares que respaldan así su proyecto.
Cuenta, además, con numerosos y excelentes materiales sobre educación en comunicación o media literacy . Todo un banco de recursos para la pedagogía crítica de la comunicación que ya quisiéramos ver en nuestras instituciones educativas o televisiones públicas, como un ejemplo reciente para trabajar en el aula: el papel de la tecnología y de internet en la actual campaña electoral en EE.UU .
Es oportuno aclarar que en los Estados Unidos, bajo el concepto de We Media , se engloban los siguientes términos: “Participatory journalism”, “community journalism”, “hyper-local”, “grassroots”, “do-it yourself”, “bottom up”, “open source”, “social media”, “user- generated journalism”.
Por estos pagos, y me refiero ahora de México a Ushuaia, se habla principalmente de periodismo ciudadano o periodismo participativo.
Existen cada vez más sitios “hechos” por los mismos ciudadanos, como El Amaule , El Ciudadano , El Incendio , El Morrocotudo o El Observatodo , en Chile; Ahora Bolivia ; Gua 3.0 , en Perú; Crónicas Móviles , Soy Corresponsal , TN y la gente , Sos Periodista o Igooh , en Argentina, por mencionar sólo algunos y sin contar, además, todos los de habla hispana con sedes fuera del continente americano, como Yo, Periodista , Ciudadano M o Bottup , de España.
En el caso de Igooh, preferimos pegarle un giro al término “periodismo ciudadano o participativo” ya que sentíamos que la palabra “periodismo” endurecía de algún modo el asunto y explícitamente dejaba de lado tanto posibles cronistas como posibles historias.
Hay quienes hacen la comparación tediosa e imparcial de que si cualquiera que no es médico puede recetar un psicofármaco, indicar una resonancia magnética nuclear o realizar una operación a corazón abierto, del mismo modo, cualquiera que no es periodista puede escribir una crónica, publicar una foto, editar un reportaje audiovisual. Claro que eso es totalmente debatible pero no es el tema de fondo en estas líneas.
Por otro lado, el periodismo suele encargarse de una agenda más o menos definida y, por ende, si tomamos como cierto aquello de que “el nombre es arquetipo de la cosa”, entonces uno bien podría pensar que “hacer” periodismo ciudadano o participativo consiste en contar más o menos las mismas historias que se cuentan en los medios tradicionales (aunque no todos tengan la idoneidad y la destreza del oficio), con la diferencia, no menor, que el recolecta, relata, retrata y difunde esa historia es cualquier vecino desde cualquier lugar.
En Igooh, volviendo a nuestro punto, preferimos hablar de “expresión ciudadana” , término que da la sensación de abarcar más historias, de incluir más cronistas y más formas de expresión.
Después de todo, alguien sin rostro ni nombre que escribe una poesía en Dock Sud, en una orilla de Santo Domingo o en Praia do Forte también está retratando una época. Y esos son precisamente los retratos que no nos queremos perder en Igooh.
 
 
Ignacio Escribano
Editor responsable de Igooh.com
Especial para LANACION.com

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Brands out of the box – video

Hoy “charlamos” un café con Martín Lindstrom. Quienes se tomaron uno ya hace tiempo, sabrán que es un tipo muy ameno (es un video lo que les paso). Haría una introducción sobre el tema del que habla, pero estoy con fiaca, así que copio la que hizo el mismo Lindstrom.
Para este viernes, mi recomendado: Starsailor, album Love is here. Lo grabé hace bastante y lo encontré tirado en mi cuarto… hoy lo puse bien fuerte en la oficina (estuve sola toda la mañana). Muy bueno!!! El mejor tema despues de Tie up my hands, es Poor misguided fool… suenan muy bien y son justo los dos primeros temas.
Buen viernes para todos.

 
Brands out of the box
Great agencies are known for great ideas. No ideas, no agency. So imagine if eBay were to open a website for auctioning great…ideas? That day has arrived…

PARIS, FRANCE: Could it be that today’s generation of kids is losing touch with their imagination? Are hours spent in passive recreation, on computer games or in front of TV decreasing creativity? BootB is a concept to counter any such trend. An online marketplace that brings clients and creators together, http://www.BootB.com enables clients to post briefs, and allows creative people all over the world, of all ages, in all cultures, amateur and professional, to answer them. Join Martin Lindstrom in conversation with BootB founder, Pier Bancale, and discover how BootB heralds new ideas and opportunities for creative people, clients and brands.
 
PLAY VIDEO

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El café australino de la mañana

Por: Marina Kempny

En mis vacaciones no tuve el placer de conversar con los peces, pero sí con Linas: un lituano que usando la voz de don corleone se presentaba como ‘Borat’ cuando te conocía, y te hablaba en inglés tipo a lo indio pensando que así lo ibas a entender mejor. Una noche, mientras charlábamos con él, me dijo que siguiera caminando – al mejor estilo Johnnie Walker-, mirar para atrás no no, así no avanzar, estancar… Está bien, nada nuevo Linas! Pero lo interesante fue cómo terminó la idea; hay que seguir adelante porque allá te espera la oportunidad de hacer feliz a alguien, y después de todo es así como uno es feliz. Tampoco nada nuevo esto último, y sin embargo era lo que necesitaba escuchar. Es increíble cómo la frase o la respuesta indicada te viene de personas de las que menos la esperas… como de este lituano en calzoncillos, concentración, violín en mano, regalando sonidos dudosos en medio del patio de un vecindario de chozas indígenas.

Y hago este comentario porque el café de hoy se limitará al café de los lunes australinos en sí, a la felicidad y a Rosita… a quien se lo dedico. Mis disculpas para quienes esperaban más, pero estamos con un problema: cuando vuelvo de las vacaciones festejo mi año nuevo (sea la fecha que sea), por lo que se viene el tilín tilín con el tenedor en la copa y un patinado “estimados bla bla bla”.

Rosita trabajaba acá en la misma empresa que yo, y murió hace tres semanas. Rosita se desempeñaba en Limpieza, yo me despertaba con Marketing; pero hemos charlado vidas en la cocina, gastado cuentos entre franelas en mi escritorio y productos de limpieza en el baño. Rosita me regalaba sus mañanas con las lágrimas más ricas (yo solía quemarlas siempre porque no entendía el horno microondas), me guardaba el resto de café que preparaba para los mecánicos, me reservaba las mejores tazas… también procuraba que tuviera siempre plantas bien verdes cuando estaba en una oficina sin ventanas… Fueron muchos detalles más los de Rosita, que no tenía sólo conmigo sino con todos los que vivían sus días. Con ella compartimos también las alegrías de su nieta, la música que me pedía para el equipo de su casa (tenía un home theater que se había ganado en un festejo de fin de año) y sus anécdotas con el viejo Maruf del taller. Pero lo más importante es que cada mañana Rosita me regaló alegría y afecto… aún hoy desde el recuerdo.

Los cafés preparados por Rosita fueron la inspiración para el café de los lunes en Australinos. No quiero detenerme mucho en el tema, y creo que todos opinan lo mismo sobre la importancia del café (o la bebida alternativa) en la oficina. El café es el mejor aliado en una reunión muy aburrida; es tu mejor amigo cuando no podés sacarte de encima al insoportable de turno que te quiere vender su buzón a toda costa. El café es también muy buena alternativa cuando necesitás un corte de la computadora, cuando querés extender una comida amena con amigos…. Y es el mejor compañero para empezar la mañana laboral con un artículo interesante y/o una ojeada del diario (¿cómo se empieza la mañana en la oficina si no?). Lágrima humeante + necesidad de lectura = Café de la Mañana.

Ayer lloré a Rosita, y me di cuenta de que durante mucho tiempo fue mi morning glory (haciendo alusión a la imagen del archivo adjunto)… Qué lindo llegar a ser la morning glory de alguien, qué lindo cerrar los ojos con la felicidad del otro.

Para Rosa este café, y el tema  Merry Christmas Mr. Lawrence, de Ryuichi Sakamoto (es del soundtrack de Rain Man).

 

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Jail Journalism – otra forma de periodismo social

Pensé que el tema era sólo con marketing… pero aparentemente “periodismo”también es un término al que le suelen pegar muchos otros para hacerlo complejo y darle nuevo significado? varios alcances? Lo que fuera…
 
Estuve buscando sobre “periodismo social” y la verdad es que no me convence lo que voy encontrando (
http://periodismosocial.org.ar/areas.cfm?hd=3), un tanto chato quizas?, como adaptar lo de responsabilidad social o el marketing social a periodismo… digo, ¿por qué ser “social” se tiene que reducir a los típicos programas de responsabilidad social sólo que aplicados a las distintas profesiones? Con esto no quiero criticar ni minimizar el laburo de periodismosocial.org….
 
En fin, me estaba preguntando estas cosas cuando encontré el término “jail journalism”… seguimos con lo de pegar palabrejas a las profesiones, pero me pareció genial y les paso un artículo al respecto. Además creo que expresa una mejor manera de entender al “periodismo social”, si existe… más si leen también sobre la sigla que se menciona en el texto: PNS (
http://news.pacificnews.org/news/view_custom.html?custom_page_id=47 buenísimo!!)… y si todavía tienen ganas de más, leyendo sobre PNS (o Pacific News Service) van a encontrar el término “anthropological journalism”. 
 
Copio abajo el artículo donde se menciona al jail journalism, no es largo y la lectura es amena.
 
Por ultimo, acá en la Argentina también se hizo algo por el estilo, pero más onda taller de periodismo para presos. Paso link a una nota que habla al respecto:
 http://www.periodismosocial.org.ar/notacompleta.cfm?id=3186.
 
From AJR,   December 1996  issue

The Tense World of Jail Journalism  
By Dominic Ali
Dominic Ali is a freelancer based in Ontario, Canada.
     

Known as #167712 to the Ohio Department of Rehabilitation and Corrections, John Perotti is a convicted armed robber and a journalist with Prison News Service. Sometimes it’s difficult to tell which occupation is more dangerous.

Unlike reporters from most news organizations who strive for professional distance, journalists for PNS wield their pens as if they were shanks. This Toronto-based quarterly newspaper is devoted exclusively to prison issues, and most of its writers are incarcerated in America’s toughest prisons.

While some might question whether PNS is a legitimate journalistic institution, it is legitimate enough for the thousands of inmates who depend on it for information. “Chain Gangs in Arizona: Barbarism Revisited” and “Torture in Connecticut’s First Super-Max” are typical PNS headlines. Opinion pieces sometimes read like literary drive-by shootings, containing references to “Amerikkka,” “the injustice system” and “kkkops.” A typical 20-page issue includes service pieces on topics such as safe sex, advice for the soon-to-be- released and eyewitness reports from prison correspondents written in street-wise style.

PNS is surprisingly polished, resembling a college newspaper more than an activist publication. Well-organized layouts and tasteful drawings by prison Picassos make it an easy read. Articles average about 2,000 words, but then again PNS is meant to be written, and read, by people with lots of time on their hands.

PNS writers employ traditional news gathering methods whenever possible, cultivating trustworthy contacts and using documented sources to the best of their abilities given their circumstances. Former armed robber and PNS reporter Little Rock Reed, for example, uses the Freedom of Information Act to get information about legal reforms and routinely writes to prison officials to balance out a story.

Because cellblock scribes are often locked down for 23.5 hours a day or isolated in solitary confinement, they encounter obsta- cles rarely experienced by mainstream reporters. One PNS writer resorted to using the rubber sole of his shoe as an eraser because he wasn’t allowed eraser-tipped pencils, and Little Rock Reed was once in a control unit where pencils longer than three inches were banned because they could be used as weapons. He wrote his reports on toilet paper with a pencil stub.

But even in solitary confinement, prisoners still manage to file their articles. Some pass “kites”–letters–underneath cell doors or to prisoners bringing them food. Also, prison journalists have to deal with their readers on a face-to-face basis. If a reader doesn’t like an article, writers receive far more criticism than an impolite letter to the editor. Zoltan Lugosi, a member of the editorial collective that produces the newspaper, served seven years on drug-related charges at two maximum-security prisons and once wrote about heroin use among prisoners. One addicted inmate thought he’d been singled out. “When a guy in for murder threatens you, you tend to take it seriously,” Lugosi says.

PNS correspondents say they often face threats from prison officials as well. PNS contributor Perotti was awarded $10,200 in 1995 after an Ohio jury found that guards violated his rights when they retaliated against him for writing about prison conditions by selectively enforcing prison rules. But it’s difficult to measure just how much of a threat PNS’ influence is considered to be by corrections officials, since none contacted for this article would acknowledge its existence.

In its eight years of production, subscriptions have grown by more than 30 per week. The Spring 1996 issue boasted a circulation of about 6,000, and was distributed in about 150 prisons. Free for prisoners and devoid of advertising, PNS survives strictly on subscriptions and donations.

The only prison newspaper with such a noticeably political agenda in the American prison system, PNS is produced by five volunteers “on the outside” who make up the Bulldozer collective, a name derived from the paper’s motto: “The only vehicle for prison reform is a bulldozer.” The current masthead includes an ethnically diverse assortment of political activists–some of whom have never been imprisoned–and ex-prisoners. “Working with anarchists and ex-prisoners,” jokes PNS Editor Jim Campbell, “is not the most stable political milieu.”

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